mega888 El fotógrafo Tomás Murube presenta su último libro de fotografía en A Pie de Calle | A pie de calle | Sevilla

«Apuntes sin tiempo» es el nombre del libro de fotografía de autor de Tomás Murube, que presentará en nuestro espacio el 11 de febrero a las 20.00 horas

Este trabajo es una búsqueda de las huellas dejadas por una persona después de morir. Lo forman imágenes provenientes de varias fuentes; album familiar, historial clínico, objetos personales, etc. La fotografía como fuente de memoria transformándose en algo más de lo que representan, generando recuerdos creados.

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Tomás nos cuenta en el libro:

Este trabajo comenzó siendo una búsqueda emotiva de las huellas dejadas por una persona (mi madre) un tiempo después de morir. Pretendía ser un tipo de álbum del recuerdo, una necrológica híbrida entre el memorandum y una terapia contra el olvido.

Se fue construyendo eclécticamente con imágenes e ideas provenientes de diferentes fuentes; desde el álbum familiar hasta el historial clínico, desde el “decollage” a las vivencias más personales. El totum revolutum resultante pretende ser un modo de gramática del recuerdo, una reflexión personal sobre la memoria y su funcionamiento, una visión subjetiva sobre universales como la muerte y la enfermedad, un acto desesperado contra el desvanecimiento, un gabinete de curiosidades emotivas.

 El tiempo vela el recuerdo , amputándolo, dejando sólo pequeñas partes de la imagen evocada: una mirada, una sonrisa, un gesto. Paul Auster hace decir a uno de sus personajes que las vidas se esfuman; una persona muere y poco a poco todo el rastro de su vida se desvanece. En los objetos materiales quedan rastros de la persona, en los espacios que habitaron, en las imágenes más, o de una forma especial… pruebas clínicas, dibujos, manuscritos… huellas.

Las fotografías tienen un valor especial en este sentido. Fotos como rastros materiales de un pasado irrecuperable. Fotos rescatadas del álbum familiar y transferidos al espacio de la memoria y del arte. La fotografía mantiene una relación única con lo real. Como dice Barthes la radiación del cuerpo real delante del objetivo me llega aquí, mientras una especie de cordón une a la persona fotografiada a mi mirada.

Hago una referencia a la fotografía como fuente de memoria, de vivencia, de existencia. Mientras duran las fotos sin que desaparezcan ni se desvanezcan los halos de nitrato de plata, proceso inverso al revelado químico, las personas no mueren del todo. Mientras siguen los recuerdos –imágenes- en el pensamiento activo siguen de alguna forma vivos. (el recuerdo como acto de inmortalidad).

En esta búsqueda de huellas me vale todo aquello que guarde relación con su vivencia, que me provoque un estado emotivo, que tenga una carga evocativa. Todas estas imágenes ambiguas se transforman en algo más que lo que representan, aisladas de su contexto inducen a distintas interpretaciones. Leemos con otra óptica una resonancia magnética que un retrato o una fotografía.

Al conectar todos estos lenguajes plásticos se reemplaza lo vivido por manifestaciones artísticas de las experiencias y se modifican las vivencias y las huellas de la memoria transformándose en recuerdo creado, dulcificándolos en el mejor de los casos, generando nuevas referencias existenciales.