Eduardo D’Acosta estará el sabado 17 de mayo impartiendo el taller de “Cultura visual y criterio fotográfico” y junto con su hermano Chema D’Acosta impartirá los días 7 y 8 de junio el curso “El boom del fotolibro. Contar la fotografía de la última década a través del fotolibro”.

Agradecemos a Eduardo haber contestado a nuestras preguntas y darnos la oportunidad de conocerlo un poco mejor.

lLAIN 185140_1240379761_n¿Qué es la fotografía para ti?

Es algo que tiene muchas formas, que no se puede definir fácilmente pero que nos enfrente al mundo como observadores de lo que nos rodea.

Además nos permite comprender mejor a los demás y sobre todo a nosotros mismos. La fotografía puede ser también una forma de vida con multitud de maneras de enfrentarse a ella.

Puedes ser fotógrafo aficionado, puedes ser artista, profesor, observador o estudioso. Puede tomar diferentes formas pero el denominador común es el amor por comunicar el mundo que te rodea a través del lenguaje más universal, el de la imagen.

¿Cómo llegaste a ella?

A mí me llegó de soslayo, yo quería ser profesor, enseñar a los demás y aunque había hecho las oposiciones para secundaria y daba clases de Historia, Geografía, Arte y filosofía me llegó la oportunidad de estabilizarme durante unos años dando clases de fotografía y la aproveché. Eso ocurrió hace ahora 12 años en Santander y fueron unos años fantásticos. Luego me enamoré, me obsesioné con ello y empecé a hacer fotos como consecuencia de mi labor docente.

¿Cómo crees que está la fotografía en el mundo del arte contemporánea en la actualidad?

Es difícil definirla, mi hermano Sema al respecto hace un símil muy acertado en el que compara la fotografía clásica al centro histórico de las ciudades, y que al igual que las urbes que han crecido enormemente lo ha hecho la fotografía y ocurren cosas de lo más interesante en la periferia. Para mí la fotografía ha cambiado, ya lo que interesa tiene más que ver con “lo” fotográfico , es decir con todo lo que rodea a la fotografía .

Hay una obsesión con la imagen y muchos fotógrafos la tratan como un objeto manipulable y mutable. Es lo que algunos críticos han llamado “fotograficidad”.

También está la parte concerniente a internet, los teléfonos móviles y las redes sociales por lo que algunos expertos han llamado a nuestro momento “la era de la postfotografía”. Todo esto sin que las maneras y modos de fotografiar , o los códigos clásicos de la fotografía se hayan quedado atrás. Eso es lo maravilloso, lo que está llegando no desplaza a lo anterior, se suma.

¿Qué es eso que mencionas tanto en tus cursos de “cultura visual y criterio fotográfico”?

Lo gente tiene que concienciarse que para hacer fotos no hay que comprarse la mejor cámara, hay que comprarse los libros de los mejores fotógrafos. Hay que aprender a mirar, a interpretar imágenes y saber leer una fotografía. La asignatura de fotografía debería ser obligatoria en la ESO, desde pequeño, casi desde antes de andar los niños de hoy hacen fotos con el móvil.

Además en la sociedad en la que nos movemos la publicidad, internet, la prensa, y las comunicaciones rápidas son a través de imágenes. Debemos aprender a leerlas y a comunicarnos por ellas.

Son el futuro y además es un lenguaje universal. Si ves fotos , en exposiciones o en libros, y viajas mucho acabas teniendo criterio para decidir lo que está bien y lo que no. Lo difícil no es hacer fotos buenas, eso es relativamente sencillo, lo complicado es decidir de todas cuáles son las buenas.